sábado, 27 de abril de 2013

PAOLA BOCCALARI Luminiscencias



EL POEMA HABLA y ve hasta callarse. Callarse, qué. Callarse, quién. Paola Boccalari en Luminiscencias, primer libro de poemas cuya transpiración está impregnada de Paul Celan, habla y calla, lo no dicho, lo espectral, el aparente silenciamiento de la frase…; conjuga, por un lado, la incandescencia, la luz, la vida; y por el otro, los cuerpos vaciados, la herrumbre, la descomposición, el no venir del despertar, la muerte. En un desdoblamiento inverso, el inicio del poemario es ante un espejo que refleja “bocas de corvina en asfixia” para terminar con todo aliento, donde solo hay respiración muerta. Sin embargo, el final nos lleva, nos conduce, a una luz posible, la trascendencia, donde aún con manos agarrotadas alcanzamos acariciar las “formas de una vida”.
Poemario dedicado a su padre, podemos afirmar, con palabras de Martin Buber, que estos textos se abrazan a un “tú que siempre es nosotros”. Ese “nosotros” en busca de una luz dentro de la oscuridad más profunda, dentro de la muerte-vida, donde la poesía es un regreso a casa.

José María Pallaoro



Paola Boccalari (Pehuajó, 1975). Desde 1994 reside en la ciudad de La Plata. Es Licenciada en Psicología. Dirige la revista cultural “Posdatas –lo que queda por decir de arte–”Luminiscencias es su primer libro de poemas.

Mescolanza   /  5
ISBN 978-987-1918-04-1

1 comentario:

Anónimo dijo...

La poesía de Paola Boccalari es una indagación sobre ese tipo de luz que puede irradiar la ausencia. Dedicada a la memoria de su padre recorre los instantes en que un cuerpo es despedido por la liturgia fúnebre ("un nombre distinto escrito en la misma pizarra"). Con reminiscencias cristianas nos habla de "la luminosidad de los clavos -apresando el trozo de piel-". Su poesía recorre el viaje iniciático que impone toda ausencia ("me arrojan en las tinieblas del lenguaje") y la posibilidad de su atravesamiento ("voy quemando la flor nacida en la noche de las cenizas"). La trascendencia encontrada más allá de toda certeza ("voy quemando certezas"), la que la poesía permite al rehacer un horizonte allí donde no había ("¿solo dios lanza la flecha hecha horizonte?").

Matías Fttipaldi