sábado, 22 de octubre de 2016

CÉSAR CANTONI Un arte invisible



     CÉSAR CANTONI nació en La Plata en 1951. Su obra poética publicada incluye los siguientes libros: Confluencias (1978), Los días habitados (1982), Linaje humano (1984), La experiencia concreta (1990), Continuidad de la noche (1993), Cuaderno de fin de siglo (1996), Triunfo de lo real (2001), La salud de los condenados (2004), Diario de paso (2008) y El fin ya tuvo lugar (2012). Publicó, además, la plaqueta Irlanda (1998) y los cuadernillos Intemperie y otros poemas (2006) y Latencia: poesía y dictadura (2013). Figura en antologías poéticas argentinas e hispanoamericanas. Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, catalán, griego y ruso. Reside en su ciudad natal.



Libros de la talita dorada
Tatuaje en el viento   /   14
Un arte invisible
César Cantoni

ISBN 978-987-1918-15-7

jueves, 7 de mayo de 2015

MARÍA ESTER ALONSO MORALES Entre dos orillas - Zwischen zwei Ufern


MARÍA ESTER ALONSO MORALES nació en 1974 en Bernal, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se formó como abogada en La Plata, donde fue miembro de la agrupación HIJOS, participando del movimiento de derechos humanos y colaborando con diferentes organismos. Más tarde sería miembro integrante del Equipo Jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo. Desde hace ocho años reside en la ciudad de Hamburgo, lugar desde donde escribe actualmente. Fue galardonada con el primer premio El Butacón del Certamen Literario (Hamburgo, 2013). Participó en la antología La Plata Spoon River (2014). Entre dos orillas es su primer poemario.


Acerca de Entre dos orillas - Zwischen zwei Ufern

ESTE LIBRO TIENDE UN PUENTE ENTRE ARGENTINA Y ALEMANIA, entre La Plata y Hamburgo. Dos ríos, dos orillas, dos idiomas y dos mundos distintos que pretendo conectar a través de la poesía. Primero yo había imaginado este poemario con dos capítulos consecutivos. Pero luego no pude decidirme por qué orilla comenzar; cuál de las dos priorizar ¿la orilla en la que escribo o desde dónde vengo? Me parecía hasta injusto. Con el tiempo este poemario se convirtió en dos libros, dos en uno, cada uno con su sentido y unidad temática independiente. Dos tapas invertidas, como estamos en este planeta, norte y sur, polos opuestos. Le dejo a usted querida lectora, querido lector la decisión por dónde comenzar a leer, si por la orilla del Elba o la del Río de La Plata, por la que más le interese o se identifique. Usted elige, si va a leer una sola orilla o las dos. O tal vez usted vaya saltando de una orilla a otra y regrese; como hacemos los que estamos lejos.
MARÍA ESTER ALONSO MORALES/ Autora


ESTE LIBRO DISUELVE DISTANCIAS, salta barreras idiomáticas, tiende puentes que nos acercan partiendo de dos orillas distantes en lo geográfico pero próximas en el territorio emocional. La autora dedica la orilla del Río de la Plata "a mis compañeros”, esos los hermanos que la historia le dio. La otra orilla, la del río Elba, la brinda a los migrantes, esos hermanos desconocidos a los que la aproxima la cotidianidad del hecho de la emigración. En este libro encontrarán poemas sobre lucha, amor, memoria, identidad, hermandad y amistad. Hay ausencias y nacimientos, des-encuentros y re-encuentros, alegrías y tristezas. Hay puertos desde donde se puede partir y a donde regresar. Y hasta un país inventado donde nadie es forastero y no es necesario anunciarse para entrar.
Entre sus páginas, atravesadas por la veracidad que otorga lo dicho desde lo más profundo, la nostalgia se nombra de distintas maneras, invitando al lector a que se convierta en cómplice acompañante del viaje poético que emprende el alma de la poeta.
NEUS MORÁN GIMENO/ Artista plástica catalana


LA POESÍA NOS HA AYUDADO A LOS HIJOS de las víctimas del terrorismo de Estado en Latinoamérica a encontrarnos en paisajes imposibles con nuestros padres y madres, a decir, explicar y reivindicar sus nombres y sus luchas, a reinventarlos y reinventarnos a pesar del dolor o más allá de ese dolor, por el amor a la vida; pero no una vida cualquiera. Una vida digna, con justicia así llegue tarde como en el poema, porque como afirman los hijos y las hijas por la memoria, una condena no nos devuelve la vida. En el acto de la justicia Poética, un poema sí. Y en los poemas irreverentes los muertos siguen vivos, siguen diciendo y hablando y también luchando, transformando el mundo. Buscando anclarse en ese pasado-futuro, en el que navegan los versos de María Ester Alonso.
ERIK ARELLANA BAUTISTA/  Compañero y poeta colombiano


María Ester Alonso Morales
Entre dos orillas - Zwischen zwei Ufern

Libros de la talita dorada
Colección Los detectives salvajes   /   20
City Bell: De la talita dorada, 2015

ISBN: 978-987-1918-14-0

jueves, 9 de abril de 2015

LUISA MARTA CÓRICA La niña que sueña con nieves


LUISA MARTA CÓRICA nace en La Plata el 26 de agosto de 1944. Madre de Ariel, Andrea y Cristian, ya separada, decide terminar la escuela secundaria e ingresa en el colegio Normal 2, donde comienza su militancia en el peronismo. En 1970 sufre el primer allanamiento y detención. Luego, ingresa a la carrera de Filosofía (UNLP) y plasma su militancia en la JUP. Trabaja en el Hipódromo de La Plata como brazal donde es delegada del Sindicato de Empleados por Reunión. También trabaja en la Cámara de Diputados de la Provincia. En cine, realiza un “bolo” junto a Alfredo Alcón en la película Boquitas Pintadas (Leopoldo Torre Nilsson, 1974). La leyenda cuenta que en los últimos tiempos se encontraba trabajando en la novela Luis, ¿y la revolución? El 7 de abril de 1975, a los 30 años, es secuestrada de la estación de trenes de La Plata y asesinada por integrantes de la CNU en Los Talas, Berisso, donde su cuerpo fue encontrado horas más tarde. Hoy Luisa es abuela de cuatro nietos: Paloma, Margarita, Rocío y Juan Manuel.



(…) En todos estos años he nombrado a Luisa de muchos modos: como trabajadora, estudiante, militante, madre de tres hijos, actriz. He recuperado sus poesías en 1994. Sin embargo, nunca la he nombrado como poeta. Como si hubiese sido presa, yo, de un mandato que me hacía reivindicarla por donde “correspondía”: su militancia, su trabajo, su estudio, su maternidad. Por el lado del “deber”. Hoy me resulta tan sorprendente como injusto haber silenciado su oficio de poeta. Como si hubiese sido cómplice involuntaria de algún canon o academicismo. Luisa se había autorizado a sí misma a escribir poesía. Se había declarado a sí misma poeta. Y ninguna omisión de ningún tipo podrá desautorizarla. Luisa era lo que hacía. Era, es y será, en consecuencia, una poeta. Y sus palabras, como una marea, llegan hoy a nosotros, con toda su intensidad. Con toda su joven frescura.

Andrea Suárez Córica
La Plata, noviembre de 2014


Luisa Marta Córica
La niña que sueña con nieves

Libros de la talita dorada
Colección Los detectives salvajes   /   19
City Bell: De la talita dorada, 2015

ISBN 978-987-1918-13-3

jueves, 19 de febrero de 2015

JOSÉ MARÍA PALLAORO El flautista de City Bell



JOSÉ MARÍA PALLAORO (City Bell / La Plata, 1959). Dirigió la revista de poesía El espiniyo. Publicó plaquetas, cuadernos y una decena de libros de poemas. Últimos títulos editados: Basuritas (2010), Setenta y 4 (2011), 33 papelitos y una mora horizontal (publicado en Suplemento Letras del diario Diagonales, 26 de noviembre de 2011; edición en libro, 2012), Una medida adecuada a todo (2012), Son dos los que danzan (primera edición 2005; reedición ampliada 2012), Una piedra haciendo patito (2013), Sono due quelli che danzano / Ples v dvoje (edición bilingüe de Son dos los que danzan; traducción al italiano por Ana Cecilia Prenz Kopušar y al esloveno por Marko Kravos y A. C. Prenz Kopušar, editado por Mediterránea, Centro di Studi Inerculturali, Dipartimento di Studi Umanistici, Università di Trieste, Italia, 2013) y El flautista de City Bell (2015). En la actualidad, escribe para medios gráficos y virtuales, coordina en City Bell un taller de escritura y el Espacio Cultural La Poesía. Administra varios blogs literarios, entre otros: Poesía La Plata y Aromito, y uno personal: Los ojos.


“EN EL FLAUTISTA DE CITY BELL, Pallaoro se instala en situaciones que pasarían inadvertidas para otros ojos pero los suyos, que saben mirar más, amplían el campo de visión y sus palabras son siempre una concentración de luces que despliegan la situación de la mirada”.
ÁNGELA PRADELLI


“LAS IMÁGENES POÉTICAS y la condensación semántica llevan de la emoción a la denuncia, de la denuncia al humor, del humor a la melancolía... es un arcoiris de sensaciones, un recorrido de lectura que se semeja a la navegación sobre aguas serenas. El intertexto dialoga con el cine, con la música, con la literatura, con los medios masivos de comunicación, y además, el ritmo de la vida: de lo trascendente a lo cotidiano, de lo social a lo íntimo, de lo metafísico al estómago. Textos brevísimos a los que no los ganó la urgencia, y como ocurre con la buena minificción: espera la experiencia siempre nueva de la relectura”.
MIRIAM CAIRO




Mescolanza   /   7
El flautista de City Bell
José María Pallaoro

ISBN 978-987-1918-11-9

Libros de la talita dorada, 2015

viernes, 23 de enero de 2015

ANA CECILIA PRENZ KOPUŠAR Cruzando el río en bicicleta


CON UNA PROSA ÁGIL, contagiosa, Ana Cecilia Prenz Kopušar nos cuenta en esta novela sus vicisitudes existenciales, que abarcan desde su infancia hasta sus años adultos. Son vivencias experimentadas en tres países y tres lenguas diferentes, con sus encuentros y desencuentros con cada nuevo lugar, sus alegrías y tristezas, su nostalgia por lo que ha dejado atrás y su amor por los nuevos espacios, todo ello sin inútiles retóricas y con una envidiable sencillez narrativa. Aquí las presencias familiares, con sus tragedias y comedias, las dificultades del exilio, la iniciación en cada nueva lengua y muchas otras circunstancias que el lector irá conociendo convergen en una escritura que desnuda la profundidad de cada instante vivido. A través de las vicisitudes narradas, el lector descubrirá que se trata de una novela de formación en la cual la protagonista cuenta la forja de su carácter y de su personalidad.  Argentina, la ex Yugoslavia e Italia constituyen los referentes geográficos de esta novela bella y emotiva, en la que se transparenta una realidad que parece hablar por sí sola de la compleja identidad de la narradora. Por otra parte, las vivencias personales van más allá y se hacen trascendentes para convertirse en símbolo y retrato de una época.  Las verdaderas historias se cuentan por si mismas, decía Francis Scott Fitzgerald. Es decir son transparentes y, por lo tanto, la maestría de un autor consiste en llevarlas al papel con sencillez, no pervertirlas con vanos juegos literarios. Prenz Kopušar asume con delicadeza este deber y, con ello, salva ese antiguo dicho que reza: contar ha sido el placer de los dioses y una gran ambición humana.


ANA CECILIA PRENZ KOPUŠAR nació en Belgrado, Serbia, en 1964. Trascurrió su infancia y adolescencia entre Yugoslavia, Argentina e Italia. Se licenció en Disciplinas del Espectáculo, en la Facultad de Letras y Filosofía de la Universidad de Roma “La Sapienza”. Desde siempre se ocupó de estudiar los aspectos interculturales en el teatro y en la literatura. Publicó, entre otros trabajos, “K. S. Stanislavskij e il Teatro Argentino” (1999), “Contigüidades culturales en las piezas romanas de Bartolomé Torres Naharro” (2008), fruto de su tesis doctoral defendida en La Universidad de La Plata. Se ocupó también de la literatura sefardí en Bosnia, en particular de la dramaturga Laura Papo Bohoreta de la que publicó “Esterka de Laura Papo Bohoreta: drama en tres actos en judeoespañol de la comunidad sefardí de Bosnia” (2012). Trabajó en La Plata en la escuela italiana Leonardo Da Vinci. Actualmente trabaja en la Universidad de Trieste y mantiene constantes relaciones con la Universidad de Sarajevo y con la de La Plata. Ha realizado varias traducciones de y a las lenguas que conoce: español, italiano, serbocroata, esloveno. Recordamos aquí Vísteme con un beso (2012) de la escritora y actriz eslovena Saša Pavček y Sono due quelli che danzano - Ples v dvoje (2013) del poeta José María Pallaoro. Vive entre Trieste y Kamna Gorica, Eslovenia, donde dirige el centro cultural La Casa de Kamna - lugar de encuentro y reflexión sobre América Latina.


Alrededores     /     3
Cruzando el río en bicicleta
Ana Cecilia Prenz Kopušar
ISBN 978-987-1918-12-6

City Bell: De la talita dorada, 2015.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

JULIÁN AXAT Rimbaud en la CGT




JULIÁN AXAT
Rimbaud en la CGT

Libros de la talita dorada,
Colección Los detectives salvajes / 18
City Bell: De la talita dorada, 2014.

ISBN 978-987-1918-10-2

martes, 17 de junio de 2014

MUNDO DESPIERTO 1 Antología



MUNDO DESPIERTO 1
ANTOLOGÍA

Amor Perdía
Bernabé Malacalza
José María Pallaoro
Julián Trovero
Margarita Eva Torres
Paola Boccalari
Paula Martini
Silvana Babolin
Silvina Perugino

“MUNDO DESPIERTO (Taller de lectura y escritura creativa) nace de la necesidad. De mi necesidad de estar junto a un otro para dialogar, leer, discutir, leer, gozar y caminar la poesía, la literatura, esas cuestiones con la vida que no ocurren en las relaciones cotidianas con la frecuencia que deseamos. Con el taller, desde hace años, frecuenté diferentes espacios (bibliotecas populares, clubes), días y horarios, hasta llegar a este lugar definitivo, mi casa, mi espacio-taller. Aquí, nació y creció el encuentro con los jóvenes poetas y escritores que conforman esta primera antología que denominamos Mundo despierto 1. Agradezco a ellos los generosos encuentros de los días martes y jueves, agradezco todo lo que me enseñaron.” J.M.P.


Libros de la talita dorada
Tatuaje en el viento   /   13
Mundo despierto 1. Antología.

ISBN: 978-987-1918-08-9

martes, 25 de marzo de 2014

Presentamos LA PLATA SPOON RIVER Antología sobre la inundación


Presentamos

LA PLATA SPOON RIVER

Antología sobre la inundación

2 de abril, 16 hs., Plaza Moreno, La Plata



Libros de la talita dorada,
Colección Los detectives salvajes / 17
City Bell: De la talita dorada, 2013. 56 p.
ISBN 978-987-1918-09-6

jueves, 20 de marzo de 2014

LA PLATA SPOON RIVER Antología sobre la inundación


LA PLATA SPOON RIVER

“El 2 de abril de 2013 la ciudad de La Plata se inundó luego de un fuerte temporal. Dos de los arroyos que atraviesan la ciudad en sus márgenes desbordaron su cauce. En el centro urbano el agua alcanzó los dos metros de altura, arrasando con plazas y avenidas. El Servicio Meteorológico Nacional informó que 181 milímetros cayeron entre las 18 y 21 horas. La elevación del nivel del agua tuvo su origen principal en la magnitud de una tormenta extraordinaria que azotó a la provincia de Buenos Aires y a la Capital Federal; sin embargo, el desastre en la ciudad de las diagonales fue consecuencia de una flagrante imprevisión humana. (…)

La dimensión de la catástrofe ocurrida en La Plata y alrededores conmovió a todo el país por varias semanas, y puso en evidencia que las pérdidas irreversibles obedecieron a una conjunción de factores entre calentamiento global, condición climática, políticas vacías de gestión, riesgo no previsto, formas inocuas de salvataje, y negación de las consecuencias fatales. Luego del 2 de abril el gobierno provincial oficializó un listado con el nombre y apellido de 51 personas fallecidas como consecuencia de la inundación. Con el correr de los días, el mismo gobierno pretendió dar por cerrada aquella cifra. (…)

La antología que aquí presento nace como destello la mañana del 5 de abril, mientras ayudaba a llevar alimentos y colchones a familias damnificadas que habían perdido todo menos la esperanza. Continuó tomando forma en mi cabeza por la tarde, camino a la Morgue para colaborar con un juez que buscaba dar con la verdadera cifra de personas fallecidas como consecuencia del temporal. Finalmente adoptó entidad en mi casa, la noche de ese mismo día, frente a un libro que había leído hacía ya tiempo, y al que volví empujado por aquellas circunstancias. Me refiero a Spoon River Anthology, del poeta y abogado Edgar Lee Masters. (…)

La convocatoria hizo que muchos se entusiasmen de inmediato con la propuesta, algunos pocos se opusieron ante la incorrección de “usar” el nombre de los muertos sin permiso. Otros se disculparon
ante su imposibilidad de colocar su voz en ese lugar. Narradores probaron ocasionalmente con la poesía. Lo cierto es que la mayoría de los escritores y escritoras convocados se mostraron interesados y lo vieron –así surge de los poemas– como cierta forma de reivindicación. Incluso poetas que no suelen vincularse a la llamada “poesía política” y que denostan tal caracterización, por el marco de la propuesta a la que se plegaron interesados, asumieron ese tono sin caer en la indignación. Con lo cual tiendo a creer que gran parte de la poesía que se escribe en este momento ha perdido su potencia disruptiva, por ausencia de una verdadera propuesta o relato interpelativo que la contenga.

Salvo que el poeta lo crea necesario, la poesía no pide permiso para titular un poema de determinada manera. La poesía irrumpe, es. Más cuando el poder niega el lugar que le cabe a esos nombres y el poeta entonces los pretende afirmar. Es decir, homenaje justo el poema, y no sacrilegio. La incorrección en la devolución de la voz que no está. Epitafios que inventan, reconstruyen perspectivas de quiénes fueron los muertos o quienes pudieron haber sido sin serlo. Los resultados a la vista dejan ver un mosaico de tonos, maneras, acercamientos y distancias. La mirada, la palabra posible, un monólogo de último momento o simples lugares imaginados por escrituras que, aunque no conocieran a la persona a la que referencian por título, asumen con respeto esas vidas que no debieron perderse por motivos evitables. (…).”

JULIÁN AXAT



Libros de la talita dorada,
Colección Los detectives salvajes / 17
City Bell: De la talita dorada, 2013. 56 p.
ISBN 978-987-1918-09-6

miércoles, 12 de marzo de 2014

JOSÉ CARLOS CORONEL aquello que no existe todavía


José Carlos Coronel nació en Tucumán el 27 de diciembre de 1944. Se casó con Cristina Bustos (detenida desaparecida desde 1977). Tuvieron dos hijas: Lucía y María. Murió combatiendo a la dictadura cívico-militar el 29 de septiembre de 1976.


 “Creo que una de las primeras características que conocimos mi hermana (Lucía) y yo de mi viejo es que escribía, que era poeta, aunque no hayamos tenido mucha idea de lo que significaba. Al describirlo, dos palabras venían a la cabeza: poeta y montonero. No dimensionábamos el peso ni el significado real de ninguna de las dos.

Mi abuela en su afán de acercarnos a él (para tenerlo ella un poquito más cerca me parece) insistió en enseñarnos a leer y a escribir desde los 4 años porque mi papá había aprendido a los 3 (siempre contaba cómo lo veía a los 4, 5 años, sentado leyendo la biografía de San Martín). Lucía se resistió dignamente y se dedicó a mostrarme las letras a mí. Debo confesar que encontré una pasión. Ya a los 4 años, cuando entré al jardín, me dedicaba a leerle cuentos a mis compañeritos y a eso de los 6 escribí mi primer poema.

A medida que fui creciendo la escritura se transformó en un escape, en una vía para ser libre de las diferentes y siempre complicadas situaciones que tuvimos que atravesar con Lucía.

El primer encuentro con la historia y la personalidad de mi papá la tuvimos cuando teníamos 14 y 13 años respectivamente. Conocimos a sus amigos de la época donde fue "sólo" poeta. Y conocimos por fin esas famosas poesías. Nos regalaron su libro Gestos y algo más. Fue realmente como encontrarlo. Sentí que las palabras, todas, eran de él, le pertenecían; empecé yo a esconder lo que escribía.

En este rompecabezas llamado “padre”, también descubrimos que su amor por la poesía estuvo ligado directamente a su amor por la militancia. Todos sus momentos vividos fueron retratados en sus textos pero, al igual que él, muchos de esos registros se perdieron en manos de la dictadura. Nos contaron que cuando entró a Montoneros escribió un poema titulado "Me voy de la fiesta". Tenía también uno para mi madre ("María") y otro para nosotras; nada de eso hemos podido encontrar.

Cada escrito o poesía que rescatamos fue sentida como su legado afectivo e ideológico para sus hijas. Cuando Juan y Julián se contactaron con nosotras para publicar este trabajo consideramos que era el momento justo y pudimos entrever en ellos a dos compañeros que iban a tratar esta herencia de mi padre como lo hubiésemos hecho nosotras.

Ojalá aquel que lea los poemas de mi padre, José Carlos Coronel, pueda reconocer en ellos el ser humano comprometido, sensible, dotado de humor negro e ironía deliciosos, y el militante que fue nuestro papá”. MARÍA CORONEL, Tucumán, 2013.


Libros de la talita dorada,
Colección Los detectives salvajes / 16
City Bell: De la talita dorada, 2013. 56 p.
ISBN 978-987-1918-07-2


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Lo que vendrá


Mundo despierto 1 
tapa

Poemas y textos de 
Amor Perdía, Bernabé Malacalza, Julián Trovero, Margarita Eva Torres, Paola Boccalari, Paula Martini, Silvana Babolin, Silvina Perugino y José María Pallaoro.



Mundo despierto 1 
contratapa

Lo que vendrá


La Plata Spoon River:

martes, 21 de mayo de 2013

Axat y Musulmán . Fernandes y Cálcio


AXAT+FERNANDES

POESIA+POESIA
POESIA+POESIA

29 de mayo, auditorio Islas Malvinas, 18:30 hs., 19 y 50, La Plata.

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lunes, 29 de abril de 2013

PÁDUA FERNANDES cálcio



HAY ALGO DE LA POESÍA DE PÁDUA FERNANDES que me recuerda a La sonrisa de Hiroshima de Eugen Jebeleanu, quizás la poesía que nace de los peores abismos e intenta renovar un aire contaminado por los horrores del siglo XX, y los que todavía siguen. De allí que para salvar a los muertos que ni siquiera fueron reconocidos como tales, hay que salir a buscar un habla que juegue al límite con un lenguaje canalla, y que más tarde lo exceda fabricando el Golem biopoético. La justicia de los elementos: La rebelión de un cuerpo sólo hecho de fracturas. Juntar materia aleatoria en esos retazos, el Cálcio ya no maldito, el Cálcio renovado desde la garganta-mandíbula y por el toque mágico de cierta palabra poética. Cálcio que puede batallar simientes de lo siniestro, y de ese modo, salvar a los muertos. A las futuras generaciones salidas de la cárcel de los propios huesos, o de la de sus padres en algún lugar enterrados o carcomidos: Falta la piel / que cubra los vientos / y los convierta en un cuerpo / entero de rebelión. Una nueva piel para los huesos de la poesía actual; la estructura ósea de una comunidad grande biopoética, espacio de encuentro, compromiso y la solidaridad entre los vivos de acá, y de más allá.

Julián Axat


NOTA: Cálcio obtuvo en 2011 el Premio Gobierno Minas Gerais de Literatura, en la categoría poesía.


Libros de la talita dorada,
Colección Los detectives salvajes / 15
Edición bilingüe.
City Bell: De la talita dorada, 2013. 104 p.
ISBN 978-987-1918-05-8

JULIÁN AXAT musulmán o biopoética




1.
vindicación imperceptible

Cuando los hechos hablan
en la impotencia que estremece

Sacrificio

La garganta anuda el verso
quizás una forma de supervivencia

Si no hay justicia
hay poesía

Rueda la cabeza del verdugo hasta el zócalo /donde
los pequeños fantasmas van a alimentarse

*

“JULIÁN AXAT PIENSA QUE CON LA PALABRA se puede hacer justicia. Que hay algo así como una justicia poética,  justicia desde la palabra. Porque hay expulsados del lenguaje. De allí poner en palabra a los que no tienen palabra, sin sacarles o sustituir su voz, se convierte en un acto de justicia (poética) hacia los que no tienen nada que perder. Aquellos que fueron expulsados de la vida hacia un lugar que el cliché de las palabras no alcanza a nombrar/testimoniar; pero sí a exterminar. Hurgar en los fragmentos (pasajes) que designan-fabrican musulmanes, a los que Axat defiende como defensor y los que él trae a hablar desde el poema. Los defiende en los dos planos porque para Axat no hay una línea divisoria entre poesía y derecho (si la justicia no está, entonces la poesía estará del lado de los vencidos). En definitiva, líneas que trazamos nosotros para no ver los rostros invisibles y mudos”. 
Guido L. Croxatto


Libros de la talita dorada,

Colección Los detectives salvajes / 14
100 pág.
ISBN 978-987-1918-06-5
delatalitadorada@yahoo.com.ar

sábado, 27 de abril de 2013

PAOLA BOCCALARI Luminiscencias



EL POEMA HABLA y ve hasta callarse. Callarse, qué. Callarse, quién. Paola Boccalari en Luminiscencias, primer libro de poemas cuya transpiración está impregnada de Paul Celan, habla y calla, lo no dicho, lo espectral, el aparente silenciamiento de la frase…; conjuga, por un lado, la incandescencia, la luz, la vida; y por el otro, los cuerpos vaciados, la herrumbre, la descomposición, el no venir del despertar, la muerte. En un desdoblamiento inverso, el inicio del poemario es ante un espejo que refleja “bocas de corvina en asfixia” para terminar con todo aliento, donde solo hay respiración muerta. Sin embargo, el final nos lleva, nos conduce, a una luz posible, la trascendencia, donde aún con manos agarrotadas alcanzamos acariciar las “formas de una vida”.
Poemario dedicado a su padre, podemos afirmar, con palabras de Martin Buber, que estos textos se abrazan a un “tú que siempre es nosotros”. Ese “nosotros” en busca de una luz dentro de la oscuridad más profunda, dentro de la muerte-vida, donde la poesía es un regreso a casa.

José María Pallaoro



Paola Boccalari (Pehuajó, 1975). Desde 1994 reside en la ciudad de La Plata. Es Licenciada en Psicología. Dirige la revista cultural “Posdatas –lo que queda por decir de arte–”Luminiscencias es su primer libro de poemas.

Mescolanza   /  5
ISBN 978-987-1918-04-1

jueves, 31 de enero de 2013

JOSÉ MARÍA PALLAORO Una piedra haciendo patito




QUIÉN HAYA LEÍDO alguna vez a José María Pallaoro, advertirá de seguro esa sutil combinación, –esa fusión– producto y resultado de haber formado –por encima de lo estrictamente literario– parte de una generación marcada por la década del 60. Hablo de lo existencial y lo social –también del rock–, mixturados y en un plano de inquietante lucidez. El producto no puede haber resultado mejor: un poeta con la suficiente destreza verbal para desglosar desde la palabra y su singularidad, este presente distópico que nos sobrevuela.
Como una piedra haciendo patito, José María logra sortear lo superficial –todo a nuestro alrededor–, lo trillado de tanta y tanta charamusca literaria. Planea por sobre un paisaje interior que hasta se me antoja sutilmente zen en algunos de sus breves, renunciando a lo profundo por impostación: "Esto no es un poema" nos revela en uno de sus trazos, "cae la nieve pero no/ no es cierto ya que/ esto no es un poema". Y créanme, tenemos la inmejorable suerte de que así sea.

Eduardo Espósito


LA COMPLEJA SENCILLEZ de la poesía/Pallaoro (una marca ya registrada por legítimo y alto derecho)  esconde múltiples capas. Como una –fresca–  cebolla. Así, alcanza honduras cuasi macedonianas: “¿En qué tipo de luz entramos? ¿Vemos ojos de otros? ¿Ojos de luz para el encuentro?”, o sacude con una alusión elíptica al “monstruo” sólo nombrado en el título: Massera. Y sabe evocar en versos conmovidos al juglar uruguayo Eduardo Darnauchans, el Darno, pero callando discretamente su nombre. Elipsis, decir sin decir: “calla quien habla”. Poesía que fustiga la indiferencia. Y, en la batalla, canta su última palabra: “…Tiré una piedra / haciendo patito / como si fuese / tu nombre / al agua…” Poesía-agua, poesía-amor- poesía lucha. Poesía-Pallaoro.

Jorge Ariel Madrazo


Mescolanza  /  4
Una piedra haciendo patito
José María Pallaoro
ISBN: 978-987-1918-02-7